La obesidad es una enfermedad crónica que afecta a la salud metabólica, cardiovascular y reproductiva. En mujeres jóvenes puede asociarse a alteraciones menstruales, síndrome de ovario poliquístico, disminución de la fertilidad y aumento del riesgo de complicaciones durante el embarazo.
En los últimos años, la aparición de fármacos como la semaglutida y la tirzepatida ha supuesto un avance muy importante en el tratamiento de la obesidad. Estos tratamientos permiten alcanzar pérdidas de peso clínicamente relevantes y mejorar múltiples enfermedades asociadas, incluyendo diabetes tipo 2, hipertensión arterial, apnea del sueño o hígado graso.
Sin embargo, cuando existe deseo gestacional, la planificación del tratamiento requiere consideraciones específicas.
¿Debemos indicar semaglutida o tirzepatida en mujeres jóvenes?
La respuesta es sí, siempre que exista indicación médica adecuada y que la paciente comprenda que la obesidad es una enfermedad crónica y que el tratamiento debe integrarse dentro de una estrategia a largo plazo.
La edad fértil no constituye una contraindicación. De hecho, en muchas mujeres la pérdida de peso puede influir en la fertilidad y mejorarla al inducir al recuperar la ovulación espontánea minimizando los desarrglos menstruales. Otros factores positivos durante la gestación relacionados con la pérdida de peso conseguida son:
- Disminuir el riesgo de diabetes gestacional.
- Reducir el riesgo de hipertensión gestacional y preeclampsia.
- Favorecer un embarazo más seguro.
Por ello, una mujer con obesidad y deseo de embarazo futuro puede beneficiarse claramente de un periodo previo de pérdida ponderal antes de la gestación.
La clave no es si debe recibir tratamiento, sino cómo planificarlo según el horizonte reproductivo de la paciente.
Un aspecto fundamental: la obesidad es una enfermedad crónica
¿Qué ocurre si una mujer desea quedarse embarazada?
Los datos disponibles en humanos siguen siendo limitados y las recomendaciones de las agencias reguladoras continúan siendo prudentes. Aunque estudios observacionales recientes aportan cierta tranquilidad respecto a exposiciones accidentales en etapas muy precoces de la gestación, la evidencia todavía es insuficiente para recomendar su uso durante el embarazo.
Recomendaciones prácticas para mujeres con deseo gestacional
Empezaremos por lo que no hacemos habitualmente en la consulta:
1. Hablar del deseo reproductivo antes de iniciar el tratamiento
Es importante preguntar de forma explícita sobre el deseo gestacional o la intencion de buscar un embarazo en los meses siguientes. Incluso con preguntas directas: ¿Está buscando gestación actualmente? ¿Tiene un proyecto reproductivo a corto plazo?
La respuesta afirmativa debería modificar la estrategia terapéutica dadas las recomendaciones actuales y la evidencia cientifica publicada.
2. Utilizar métodos anticonceptivos eficaces durante el tratamiento
La pérdida de peso puede mejorar la fertilidad, incluso en mujeres que previamente presentaban anovulación o síndrome de ovario poliquístico. En consecuencia, algunas pacientes pueden quedarse embarazadas sin desearlo o haberlo planificado, de ahí que debe recomendarse el uso de métodos anticonceptivos.
3. Suspender el tratamiento antes de buscar embarazo
Las recomendaciones actuales sugieren interrumpir:
• Semaglutida: Debido a la larga semivida de semaglutida, el tratamiento se debe interrumpir al menos 2 meses antes de un embarazo planeado. Frase textual del prospecto emitido por la farmaceutica.
• Tirzepatida: habitualmente también se recomienda una retirada previa de aproximadamente 1-2 meses, siendo frecuente adoptar un margen de 2 meses por prudencia clínica dada su larga vida media.
Conclusiones
Las mujeres jóvenes con obesidad no deben quedar excluidas de tratamientos eficaces como semaglutida o tirzepatida. De hecho, muchas pueden beneficiarse enormemente de una pérdida de peso previa al embarazo.
Sin embargo, el deseo gestacional debe formar parte de la planificación terapéutica desde la primera consulta. La paciente debe conocer que estos fármacos no están indicados durante el embarazo, que deben suspenderse antes de la concepción y que existe riesgo de recuperación parcial del peso perdido tras la retirada del tratamiento.
La mejor estrategia suele ser utilizar el tratamiento para mejorar la salud metabólica antes de la gestación y acompañar posteriormente a la paciente con un programa estructurado de nutrición, actividad física y seguimiento médico.
Finalmente, la gran pregunta a contestar en la consulta ¿Y si quiero quedarme embarazada dentro de un año?
¿Merece la pena iniciar tratamiento con semaglutida o tirzepatida si dentro de un año quiero intentar quedarme embarazada?
La respuesta es sí. Teniendo en cuenta las guías de la American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) con lo que respecta a los puntos clave de la optimización preconcepcional según ACOG recomienda la pérdida de peso antes de la gestación, para disminuir el riesgo de diabetes gestacional hasta en un 40%. pérdida de peso que puede conseguirse con la administracion de semaglutida o tirzepatida previa a la planificacion del embarazo.

